El cambio cultural como camino hacia cuidades resilientes

El cambio cultural como camino hacia cuidades resilientes

Cualquier intento de hacer una ciudad resiliente puede fracasar si los planes no incluyen una transformación cultural como eje principal. Ya hay demasiada evidencia que muestra cómo grandes proyectos urbanísticos, que en papel prometían cambios positivos para los habitantes de una ciudad, terminaron descartados o, peor aún, generando gastos presupuestarios sin poder mostrar resultados concretos.

¿En qué medida la cultura estatal afecta la posibilidad de realizar cambios urbanos en el corto plazo en las ciudades?

Uno de los desafíos enormes que tienen las ciudades es el corto plazo que tienen los líderes para hacer una diferencia significativa. En América Latina, donde el poder político sobreimprime la agenda de los funcionarios de carrera, el oportunismo, la campaña o la visibilidad de algún proyecto en particular, interfieren de forma directa sobre la posibilidad de realizar cambios reales en las ciudades.

La idiosincrasia latinoamericana requiere de un mayor foco en las conductas de las personas, si la intención es generar resiliencia en escala. Nuestra relación con las reglas de convivencia, nuestra percepción del otro, de lo que está mal y lo que está bien, es muy propia de nuestra cultura. Es por eso que es imprescindible que quienes diseñan ciudades incorporen en sus equipos, desde el principio de los proyectos, especialistas en conducta social con experiencia en economía de la conducta, para construir los diseños de forma tal que las conductas ciudadanas se vean apoyadas y reforzadas por los diseños más técnicos.

Artículo completo en Revista Notas CPAU