La infraestructura como soporte de lo público

La infraestructura como soporte de lo público

El agua ha sido históricamente uno de los recursos naturales más importantes para el desarrollo de la civilización. Su consumo para la vida diaria, su utilización para la producción agrícola y ganadera, su explotación como recurso de generación energética, su función como vía de comunicación e incluso su profundo impacto cultural, han sido importantes variables que en innumerables casos han forjado el nacimiento y progreso de diversas sociedades.

La infraestructura como oportunidad

En esta compleja situación entre problemáticas ambientales y procesos de expansión urbana horizontal sobre territorios naturales se encuentran casos paradigmáticos como el entubamiento del arroyo Maldonado comenzado en la década de 1920 en Buenos Aires, Argentina. Con el avance de la ciudad sobre el cauce de este arroyo aluvionar, que al desbordar su capacidad de conducción de agua produce en su cuenca un anegamiento, aparece una problemática concreta que indudablemente debía ser resuelta por un proyecto de infraestructura. Lo determinante en estos casos es que las infraestructuras han sido pensadas solo como remediación de las problemáticas urbanas en lugar de proyectarse como elementos de interfase entre la construcción de la ciudad como hecho antrópico y la gestión y preservación de los ecosistemas existentes.

Partiendo del estudio de las problemáticas ambientales globales y sus implicancias directas en el contexto local y del crecimiento desmedido de las ciudades, es clave plantear un nuevo enfoque sobre el rol de las infraestructuras urbanas en el tejido de las ciudades del siglo XXI. Es importante situar en estado de crisis el concepto de infraestructura como elemento oculto bajo la superficie, con escasos valores espaciales, para repensarlas como potenciales eventos urbanos de acceso público, y que además funcionen de manera sincronizada con los nuevos programas de índole pública que demanda la sociedad.

Artículo completo en Notas CPAU por Ignacio J. Imwinkelried, Daniel Huespe, Gonzalo Mir.