Urbanismo en CABA: “Pretendemos crear ciudad donde no hay”

Urbanismo en CABA: “Pretendemos crear ciudad donde no hay”

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Artículo de Leandro Murciego para La Nación.

“La pandemia vino a confirmar un cambio grande a la hora de hacer urbanismo. Hoy las ciudades reclaman espacios públicos de calidad”. Así abrió su participación Álvaro García Resta, Secretario de Desarrollo Urbano de la Ciudad de Buenos Aires, como integrante del panel “La nueva arquitectura y urbanismo, las ciudades que vienen”

Uno de los temas a los que hizo referencia García Resta fue el proyecto de IRSA que se llevará adelante en el predio de la ex Ciudad Deportiva de Boca. “Allí pretendemos crear ciudad donde no hay. El proyecto que se desarrollará sobre un predio de 70 hectáreas prevé que 50 de ellas pasen a ser de dominio público frente al río. Esto demuestra que la tierra pública es renovable, es decir, que se puede aumentar la tierra pública con creatividad y transparencia”, comentó el funcionario. Y agregó: “En la ciudad moderna no necesariamente más es mejor. Por ejemplo, en el caso de Costa Salguero, que se encuentra en una zona insularizada (por la Avenida Ilia, las vías del tren, etc) lo que necesita es una mixtura de usos. En ese caso estamos pensando hacer un parque de 14 hectáreas de las cuales cuatro proponemos que sean destinados a espacios gastronómicos o de servicios (el objetivo es que esos espacios le aporten actividades que alarguen las horas de vida del lugar)”. Otro de los casos donde estudian la mixturización es el Microcentro porteño. Allí se prevé la refuncionalización de los edificios de oficinas que están en desuso.” La idea de este cambio está basada en el concepto de la ciudad a 15 minutos. En esto estamos aprovechando la oportunidad que dejó la pandemia para poder transformar un espacio aportándole gente que lo viva”, concluye García Resta.

En los últimos tiempos las construcciones con alma acero y de manera industrializada están ganando adeptos entre el público uno de los principales motivos: la certeza. “Se está observando un cambio de paradigma a la hora de construir y cada día tiene mayor aceptación este tipo de construcciones en la Argentina. Este método tiene varias ventajas, si se lo compara con el tradicional, como mayor velocidad de ejecución (tarda un 50% menos que una obra húmeda), mayor sustentabilidad (dado que el acero tiene menor huella de carbono que el hormigón), es 100% reciclable, ocasiona menor impacto en el terreno (por ser más liviano) y la mayor virtud que se valora hoy en día es la certeza (ya que ofrece costos y plazos que no se escapan de la previsión)” comenta Lucas Salvatore, director de las divisiones Idero y Real Steel del Grupo Salvatore.

Artículo completo en La Nación.

Fotografía de Unsplash